El cultivo de sandía requiere cuidados, atención y conocimientos específicos.
En este artículo exploraremos juntos consejos y técnicas para obtener sandías suculentas y deliciosas directamente de tu propio jardín.
¿Estás listo para sumergirte en el maravilloso mundo del cultivo de sandías? ¡Sigue leyendo para descubrir todo lo que necesitas saber!
Preparación del suelo
Cultivar sandias Requiere suelo cálido y bien drenado. Antes de plantar, asegúrese de que la temperatura del suelo sea de al menos 21°C. Una buena idea es cubrir el suelo con plástico negro para acelerar el calentamiento.
Para enriquecer el suelo, agregue abono envejecido, algas o estiércol descompuesto. La sandía es una planta que necesita mucha nutrición, por lo que mejorar la estructura y fertilidad del suelo es fundamental.
Plantación
Plante sandías desde finales de la primavera hasta principios del verano, cuando la temperatura del suelo haya alcanzado un nivel adecuado. Espaciar las plantas entre 90 y 150cmpara que las vides tengan suficiente espacio para crecer.
Después de plantar, utilizar hojas flotantes para proteger las plántulas jóvenes de los insectos y mantener el calor cerca de las plantas.
Riego adecuado
El riego es crucial para obtener sandías de calidad. Utilice un tubo o sistema poroso riego por goteo para mantener un suministro constante de agua directamente al suelo evitando mojar las hojas.
La tierra debe permanecer constantemente húmeda pero no empapada.
Nutrición vegetal
Las sandías necesitan un aporte constante de nutrientes. Usar una fertilizante de liberación lenta durante toda la temporada de crecimiento.
Además, algunos jardineros cambian el fertilizante a lo largo de la temporada. Al principio, utilice un fertilizante rico en nitrógeno.
Cuando las flores comiencen a formarse, cambie a un fertilizante con más fósforo y potasio.
Manejo de malezas
Antes de que las enredaderas comiencen a extenderse, es importante eliminar todas las malas hierbas para evitar dañar las plantas más adelante.
Illinois mantillo Puede ser útil para suprimir las malezas y mantener la humedad del suelo.
Protección del fruto
Mientras que la sandias comienzan a crecer, evite que entren en contacto directo con el suelo para evitar que se pudran.
Utilice capas de paja o cartón debajo de las frutas. Para evitar que las plagas y los roedores ataquen la fruta madura, cubra las sandías con cestos de ropa cargados con ladrillos.
Seguimiento y tratamiento de enfermedades.
Las sandías son susceptibles a varias enfermedades fúngicas como la mancha foliar por Alternaria, la antracnosis y el mildiú. En caso de infección, trate las hojas con fungicidas aprobado en su estado.
Algunos insectos también pueden representar una amenaza. Examine la parte inferior de las hojas diariamente en busca de pulgones y trátelas con jabón insecticida si es necesario.
Cosecha y conservación
Las sandías suelen madurar en dos semanas. Cuando una sandía está madura, su piel cambia de un verde brillante a un verde opaco y la parte que está en contacto con el suelo se vuelve de color amarillo cremoso.
Una vez cosechadas, las sandías no seguirán madurando. Guarde las sandías enteras en un lugar fresco y no refrigerado; después de cortarlos, coloque las porciones no utilizadas en el frigorífico.