Si alguna vez te has preguntado cómo conservar durante más tiempo el envolvente aroma de la lavanda, estás en el lugar indicado.
Sigue nuestros consejos para secar y almacenar lavanda impecablemente. Descubrirás todos los trucos infalibles para disfrutar durante mucho tiempo de su maravilloso aroma.
Cuando cosechar lavanda
Elegir el momento adecuado para cosechar la lavanda es fundamental para garantizar sus mejores propiedades aromáticas. El periodo ideal es entre mediados y finales del verano, cuando la lavanda está en plena floración.
Cosecha lavanda por la mañana.después de que el rocío se haya evaporado pero antes de que el sol del mediodía sea demasiado fuerte.
Utiliza unas tijeras afiladas o una podadora para cortar los tallos justo por encima de las hojas, dejando unos 30cm de longitud para facilitar el proceso de secado posterior.
Preparación de lavanda
Después de cosechar lavanda, el siguiente paso es la preparación para el secado. Retire todas las hojas y cogollos que puedan dificultar el proceso de secado.
Crea pequeños ramos, atándolos con un hilo o una goma elástica. Asegúrese de que las cubiertas no exceda los 2-3 cm de diámetro para asegurar un secado uniforme.
Secado al aire
El secado al aire es la técnica más común y sencilla para secar lavanda. Cuelga los ramos boca abajo en un lugar cálido, seco y bien ventilado.
Lo óptimo es un porche o una ventana soleada. Cuelga los manojos con una cuerda o en una percha, asegurándote de que el aire pueda circular bien entre los tallos.
El tiempo necesario varía desde unos pocos días hasta algunas semanas, dependiendo de la humedad del aire.
- Pro: Método sencillo y natural.
- Contra: Requiere tiempo y espacio.
Secado al horno
Para acelerar el proceso, puedes utilizar el horno. Extienda las ramas de lavanda en una bandeja para hornear en una sola capa, evitando superponerlas.
Precalienta el horno a una temperatura baja de unos 60°C e introduce la bandeja de horno. Pasados unos 20 minutos, comprobar el proceso de secado y voltear las ramas si es necesario.
Continúe revisando cada 10 minutos para evitar quemar la lavanda y perder su aroma.
Usando el deshidratador
Si eres dueño de un deshidratador de alimentospuedes usarlo para secar lavanda de manera eficiente.
Coloca las ramas en las bandejas del deshidratador, dejando suficiente espacio para la circulación del aire. Ajuste la temperatura a baja y déjela secar durante varias horas hasta que la lavanda esté completamente seca y desmenuzable.
Almacenamiento de lavanda seca
Una vez seca, es fundamental almacenar la lavanda correctamente para mantener su aroma al máximo.
Coloca las ramas secas en un recipiente hermético, preferiblemente un frasco de vidrio, y guárdalas en un lugar fresco y oscuro.
Etiquete los envases para evitar confusiones entre diferentes colecciones o variedades.
Si se almacena adecuadamente, la lavanda puede durar hasta un año o más, aunque el aroma puede desvanecerse con el tiempo.
lo ideal es use lavanda dentro de unos meses para disfrutar plenamente de sus propiedades aromáticas.
Siguiendo estos consejos podrás disfrutar del aroma y las propiedades beneficiosas de la lavanda durante todo el año. ¡Feliz secado!