Con la llegada del verano, elegir la ropa de cama ideal se vuelve imprescindible para garantizar noches frescas y confortables.
En esta guía exploraremos juntos los mejores consejos para comprar la ropa de cama perfecta para afrontar las calurosas noches de verano.
Prepárate para descubrir los secretos para un descanso estival verdaderamente regenerador.
Por fin ha llegado el verano y con él la necesidad de adaptar tu cama a las temperaturas más cálidas. La ropa de cama de calidad puede marcar la diferencia entre una noche sofocante y un sueño reparador.
En este artículo, exploraremos las mejores opciones de telas, colores recomendados y tipos de prendas que se deben tener para garantizar comodidad y frescura durante las noches de verano.
Los mejores temas para elegir
Para el verano, es imprescindible elegir material que ofrecen ligereza y transpirabilidad. Estas son algunas de las mejores opciones:
- Percal de algodón: Con un tejido de 80 hilos/cm², este material se caracteriza por su frescura y resistencia. Ofrece una agradable sensación de frescor gracias a sus propiedades antisudor y tacto sedoso.
- lino lavado: El lino lavado, ligero y natural, absorbe la humedad y mantiene una sensación de frescor. Además es duradero y suave, perfecto para pieles sensibles gracias a sus propiedades antibacterianas.
- Gasa de algodón: Este tejido ligero y aireado tiene una textura termorreguladora que te permite cubrirte sin sentir calor. No requiere planchado y se seca rápidamente, aportando un toque de encanto a tu habitación.
- Satén de algodón: Gracias a un tejido de al menos 100 hilos/cm², el satén de algodón es increíblemente suave y sedoso. Es transpirable, por lo que es una opción ideal para mantener una temperatura corporal óptima durante el verano.
Materiales para evitar
No todas las materias son aptas para el verano. Algunos pueden retener calor o humedad, haciendo que las noches sean menos cómodas:
- Sintéticos: Se sabe que materiales como el poliéster atrapan los olores y aumentan la sudoración. Contienen productos químicos y tienden a generar un calentamiento excesivo.
- Franela de algodón: Aunque retiene mejor el calor durante el invierno, la franela abriga demasiado para el verano. Su aspecto afelpado lo hace inadecuado para altas temperaturas.
Tipos de artículos de cama para el verano
También es importante considerar el tipo de ropa de cama que utilizas durante el verano. Aquí hay algunas recomendaciones:
- Hoja plana: Una alternativa ligera a una funda nórdica, la sábana encimera no retiene demasiado calor y brinda comodidad en las noches más frescas. Elija materiales como algodón o lino para asegurar una buena absorción de la humedad.
- Chaqueta de verano: Ideal para personas sensibles al calor, un edredón ligero con un peso entre 180 g/m² y 200 g/m² es perfecto para el verano. Además, el edredón nórdico 4 estaciones puede ser una opción práctica, combinando dos mantas para adaptarse a todas las estaciones.
Colores a preferir en verano
A la hora de elegir la ropa de cama, los colores pueden influir en la sensación de frescor y confort en tu dormitorio:
- Colores pastel: Tonos como el verde salvia, el rosa rubor o el lavanda ofrecen un ambiente fresco y acogedor.
- Tonos naturales: Colores como el verde caqui, el ocre y el terracota pueden crear un ambiente auténtico y relajante.
- Colores pop: Si quiere ser atrevido, opte por tonos dinámicos como el azul real o el rosa frambuesa para agregar energía y vitalidad a su habitación.
Accesorios esenciales
Los accesorios pueden mejorar aún más el confort de tu cama de verano:
- Cubrir: Evite materiales cálidos como el terciopelo y opte por mantas ligeras que permitan la circulación del aire.
- Cuadros de algodón: Se puede colocar una manta de algodón de colores a los pies de la cama para darle un toque decorativo.
- Almohadas Naturales: Agregue almohadas hechas de materiales naturales para darle a su dormitorio una sensación de vacaciones.
Protección del lino
Para mantener tu cama fresca y seca, es importante proteger tus colchones y almohadas de la humedad y el sudor:
- Protector de colchón: Un patrón transpirable mejora la comodidad de la cama y mantiene una sensación de frescura. Elige un protector de colchón impermeable para mantener tu colchón seco en todo momento.
- Protector de cojín: Actúa como barrera contra el sudor, manteniendo los cojines limpios y secos.
Siguiendo estos consejos conseguirás crear un ambiente cómodo y acogedor para tus noches de verano, asegurándote un sueño reparador y placentero.